El secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos, alertó que en un año el número de casos de personas quemadas en México se elevó de 109 mil 479 en 2007 a 114 mil 385 en 2008, de los cuales cinco por ciento son considerados graves.
Al inaugurar el Banco de Piel y de Tejidos en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), el funcionario indicó que el éste es un principio de lo que será el Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados, cuya licitación se determinará el 17 de abril.
Con una inversión de más de 600 millones de pesos se edificará en un plazo de 13 meses en las instalaciones del INR.
El Banco de Piel es una necesidad para la atención de personas con quemaduras, úlceras crónicas y males que implican una notable pérdida de piel, en los que la creación de tejidos cumple un papel primordial para su recuperación, refirió.
Las quemaduras, indicó, constituyen un importante problema de salud que se puede acompañar de complicaciones que ocasionan, dependiendo de la extensión y profundidad, una severa discapacidad física, psicológica, social y laboral, con elevados costos.
Resaltó que 36.2 por ciento de los lesionados que solicitan atención médica el accidente ocurrió en sus hogares, y el porcentaje se incrementa entre los más pequeños, esto es 52 por ciento en menores de 15 años y 79 por ciento en menores de cinco años.
En México las quemaduras se ubican en cuarto lugar como causa de muerte accidental en el hogar, lo que representa siete por ciento del total de los fallecimientos en casa.
Los grupos con mayor riesgo de fallecer a causa de las quemaduras son los mayores de 65 años y los menores de cinco. “El fuego es el agente generalmente asociado al mayor número de muertes, pero también se incluyen los líquidos hirviendo, las conexiones eléctricas y los fuegos pirotécnicos”.
Córdova Villalobos sostuvo que la atención y el manejo de las quemaduras han sido motivo de reclamo de la sociedad civil, que han pedido en particular servicios especializados de calidad que garanticen la preservación y más completa recuperación y la rehabilitación, incluida la reposición de la piel.,
La ciencia médica de hoy en día ha permitido notables avances para su tratamiento, ya que hace unas décadas las personas con quemaduras de más de 20 por ciento en la superficie corporal casi siempre morían, destacó.
Sin embargo, dijo, ahora es posible que más de 50 por ciento de los pacientes puedan sobrevivir, incluso aquellos con quemaduras hasta en 90 por ciento del cuerpo.
Se prevé que cuando el banco opere a su máxima capacidad instalada podrá generar una producción anual de 75 mil centímetros cuadrados de piel cadavérica. Se calcula que los tejidos servirán para abastecer hospitales pediátricos y de adultos.
En el acto, Virginia Sendel, fundadora y presidenta de la Fundación Michou y Mau, se refirió a la importancia de crear una conciencia de la donación de tejidos.
“En la medida en que este banco funcione también tiene que hacerlo la captación de la piel, el enseñarle a la gente que la piel la puede donar. No lo sabemos. Pensamos que nos van a desollar cuando pedimos la piel. Piensan que les van a entregar los huesitos de su muertito.
“No, sólo se precisa la capa superficial, que no deja marca, que es nada más del torso y que puede salvar la vida a dos, tres niños u otro adulto”, puntualizó.


