Un total de 80 niños de escasos recursos y con problemas de discapacidad iniciaron sus respectivos procesos de rehabilitación con sesiones terapéuticas de equinoterapia, impulsadas por el gobierno estatal con el programa “Cabalgando por una Sonrisa”.

Entre los niños figuran menores con padecimientos tales como parálisis cerebral, quienes a base de montar caballos han registrado mejoras que les permiten afrontar la vida en mejores condiciones.

Uno de esos casos es el del niño maya Yojar Pool Tun, de 12 años de edad, que precisamente padece parálisis cerebral y que desde hoy se trasladará a la instalaciones del recinto de la feria de X´matkuil
para una mejor y mayor atención.

En ese sitio, a diferencia del lienzo charro en el que anteriormente era sometido a esas terapias, junto con otros niños, Pool Tun tendrá la oportunidad de ser atendido bajo sombra, sin recibir los quemantes rayos del sol, sobre todo en estas épocas.

Acompañado de la coordinadora del citado programa, Natasha Sacramento Vera, Yojar ya se pudo mantener sentado solo sobre uno de los seis caballos destinados para esta actividad, postura en la que
no podía permanecer debido a su falta de equilibrio y a la muy poca atención que prestaba.

Al respecto, el gobierno estatal anunció que comprará cuatro equinos más, con las especificaciones necesarias para este tipo de tratamiento, y contratará a otros dos terapeutas para poder atender a un mayor número de infantes.

Los 80 niños beneficiados este día provienen de municipios como Progreso, Kanasín, Motul, Ucú y Mérida, y se espera que para la próxima semana se reciban a más de otras localidades hasta llegar a
los 100.

Las terapias se imparten a los infantes de lunes a sábado de 7:30 a 13:00 horas, con una duración de 30 minutos por paciente dos veces por semana.

De acuerdo con un comunicado, la equinoterapia se ofrece en Yucatán desde hace unos 13 años y se basa en los movimientos naturales del caballo para estimular a quienes montan, con el propósito de conseguir la mejoría física, niveles cognitivos, de comunicación y personalidad.

El equino, detalló, transmite 110 impulsos rítmicos por minuto a la zona pélvica, columna vertebral y miembros inferiores que influyen sobre el tono muscular, el equilibrio, la coordinación y la destreza.

Por su lado, el titular del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal, Tirso Suárez Sahuí, aseguró que ningún gobierno había puesto al alcance de las personas con discapacidad más
necesitadas, un programa tan innovador como “Cabalgando por una Sonrisa”.

Ahora, dijo, este programa ha sentado precedente en la rehabilitación de muchos niños yucatecos.

“Con acciones tan importantes y necesarias como las que implican el apoyo a las personas con discapacidad, estamos garantizando una sociedad cada vez más justa y con igualdad de oportunidades para todos, asegurando plenamente los derechos y la dignidad de cada persona”, puntualizó.

El funcionario indicó que en lo que va de la presente administración estatal se han puesto al alcance de las personas con discapacidad, especialmente las más necesitadas, las mejores modalidades de terapia.

Entre éstas, citó a la propia equinoterapia, así como a la delfinoterapia, que ya permite abordar tratamientos para males específicos entre la población de la entidad que así lo requiera.