Brasil y México registran el mayor número de casos de personas con VIH/Sida en América Latina, con cerca de 800 mil y 200 mil, respectivamente, de los 33 millones de portadores del virus en el mundo, señala el informe anual 2008 del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/Sida (ONUSIDA).
En el caso de México 57 por ciento de los diagnósticos de VIH notificados a la fecha son consecuencia de relaciones sexuales entre varones sin protección, mientras que 98 por ciento de las mujeres amas de casa infectadas adquiere el virus a través de sus parejas, lo que comprueba la feminización de la epidemia.
En conferencia de prensa, Magdy Martínez-Solimán, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México; Philippe Lamy, representante de la OPS/OMS, y César Núñez, director para América Latina del ONUSIDA, coincidieron en que la prevención es la única vía para frenar la propagación de la enfermedad.
De acuerdo con el informe en 2007 se produjeron en el mundo 2.7 millones de nuevas infecciones por el VIH, de las cuales 140 mil se presentaron en América Latina, en tanto que por cada dos personas que reciben el medicamento cinco se infectan.
El costo anual del tratamiento a nivel mundial es de 2.7 billones de dólares y se necesitan 11 billones para cubrir las necesidades y el cuidado de todas las personas que requieren la terapia.
En América Latina, donde el número de infectados en la región es de 1.7 millones de personas, tan sólo en 2007 fallecieron 63 mil; la región ocupa el tercer lugar en el ranking mundial de infecciones.
Martínez-Solimán precisó que como sociedad se han logrado avances importantes, pero aún queda mucho por hacer. “No hemos vencido, no ha terminado la lucha contra el Sida, por lo que naciones Unidas está decidida a enfrentar desde todos los niveles, en todos los frentes en esta lucha contra la pandemia”.
Dijo que la lucha es además de la prevención, lograr que todas las personas tengan acceso a los medios de prevención, tratamiento, atención y apoyo, lo cual incluye a los migrantes, a las sexoservidoras, usuarios de drogas inyectables y a hombres que mantienen sexo con hombres.
En tanto, Philippe Lamy manifestó que de los dos millones de dólares del Fondo Estratégico Mundial para la Atención del Sida entre el ocho y diez por ciento se destina a América Latina, lo que equivale a 200 millones de dólares anuales, “y se está en pláticas para que de ese monto se destine una parte a México”.
El representante de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud informó que ya se negocia con la industria farmacéutica para que México pueda beneficiarse del Fondo Estratégico a bajo costo.
A su vez, el director para América Latina del ONUSIDA, César Núñez, manifestó que la lucha contra el Sida no se puede dar por concluida o terminada en ningún país del mundo, por lo que se requieren esfuerzos continuos.
Más adelante, la directora general de Fundación VIHDHA, Linda Arechar, destacó la necesidad de visibilizar el problema, al recordar que las prácticas sexuales dentro del matrimonio no mantienen inmune a las mujeres de esta infección, pues 98 por ciento de ellas obtienen el virus a través de sus parejas.
En este marco, el informe del ONUSIDA menciona el caso de Uruguay, donde se estima que las relaciones sexuales sin protección son las causantes de las dos terceras partes de los nuevos casos de VIH notificados.




