El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó que en los últimos cinco años se ha registrado un descenso en el número de pacientes y fallecimientos por tuberculosis pulmonar.
El organismo destacó que esta enfermedad la padece un tercio de la población de todo el mundo, aunque sólo 10 por ciento la llega a desarrollar.
El coordinador de Programas Médicos en la División de Epidemiología de la Unidad de Salud Pública, David Loza Bonilla, destacó que en 2000 el IMSS registró cuatro mil 330 casos de derechohabientes con ese padecimiento, de los cuales fallecieron 480, mientras que en 2005 fueron tres mil 633 casos y 350 defunciones.
En el ámbito nacional en 2005 se reportaron 15 mil 500 personas con la patología y dos mil fallecimientos.
En la actualidad, dijo, en el mundo se estima que cada año se presentan ocho millones de casos nuevos, lo que provoca la muerte a dos millones de individuos. Los países más afectados son China, India, diversas naciones africanas y de la antigua Unión Soviética, así como Brasil y Perú.
El especialista señaló que la tuberculosis pulmonar es un padecimiento sumamente contagioso y fácil de confundir con gripa, ya que el síntoma más frecuente es tos acompañada de flema.
Indicó que conforme avanza la enfermedad la tos se vuelve progresiva y se puede acompañar de expectoración de sangre, pérdida de peso y fiebre.
Para su diagnóstico y tratamiento, refirió, el IMSS tiene una clínica especializada en la consulta externa del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, donde cada mes se da atención en promedio a 35 personas, indicó el doctor Alberto Alejandro Flores Ibarra.
El médico, encargado de dicha clínica, comentó que ahí llegan pacientes del Distrito Federal, del interior de la República y quienes no han tenido éxito con un tratamiento previo, ya que algunas bacterias se vuelven resistentes a los fármacos convencionales.
Mencionó que el contagio se da cuando portadores de la bacteria de la tuberculosis estornudan o tosen cerca de otros individuos, y ésta se introduce en el cuerpo para alojarse en los pulmones; los más vulnerables son quienes sufren desnutrición o padecimientos inmunosupresivos como VIH-Sida o diabetes.
Cuando se tiene la sospecha de un paciente con tuberculosis, se le solicita una expectoración hasta por 10 días para detectar los bacilos mediante estudios de laboratorio, y si el diagnóstico es positivo se da tratamiento por seis meses.
El doctor Loza Bonilla recomendó a la población en general que, a fin de evitar el contagio de tuberculosis, utilice el pañuelo cuando tose, acuda ante cualquier síntoma a su Unidad de Medicina Familiar y a los módulos de PREVENIMSS, así como que vacune a los niños con la inmunización BCG.




