El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destacó que realiza con éxito la reconstrucción auricular en menores que nacen con orejas deformes denominada microtia.
El jefe de Cirugía Plástica Reconstructiva Pediátrica del Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza, Fernando
Rivera Malpica, explicó que esta deformación provoca que los niños que la padecen se vuelvan retraídos, callados, reservados y ausentes.
Destacó que esta institución del IMSS ocupa el primer lugar entre todos los hospitales que atienden problemas congénitos auriculares en el país, tanto por la cantidad de pacientes como por los resultados de la reconstrucción.
En un comunicado, el especialista explicó que la microtia, que en latín significa “pequeña oreja”, es una deformidad congénita del oído externo.
El IMSS, dijo, realiza un procedimiento quirúrgico que permite la reconstrucción auricular en los menores que en México actualmente ocurre en uno de cada 750 nacimientos.
Señaló que eso afecta en mayor medida a los niños, en proporción de dos a uno, con respecto a las niñas y su origen es desconocido, aunque se relaciona con aspectos hereditarios.
El especialista del IMSS precisó que en 2007 se practicaron 130 intervenciones y 49 en lo que va del año.
La cirugía reconstructiva auricular toma en promedio tres años para lograr una restauración total, pero hay ocasiones en que se prolonga a cuatro y en quienes tienen microtia bilateral, es decir que carecen de ambos pabellones, hasta seis años.
Recomendó que el tratamiento quirúrgico debe iniciarse cuando el paciente tiene siete o más años de edad, ya que el pabellón de la otra oreja estará totalmente definido en su simetría y dimensión.
Las personas que nacen con microtia sufren una débil o nula audición, debido a que no tienen conducto auditivo, no obstante, la deficiencia se compensa con el oído sano, dijo.


